Saturday, August 12, 2006

Cumpleaños feliz
Es el cumpleaños más raro que he tenido. Me fui a la cama sin que me hayan felicitado varios de mis mejores amigos, a pesar de que incluso a algunos me los encontré en el elevador o en los pasillos. También me acosté ayer pensando por qué dos de mis hermanos no me felicitarían.
Seguí pensando otro rato. Luego recordé que mi abuela materna estaba de visita en Monterrey, y ella es de Xalapa, Ver. Por qué entonces no aprovechó por lo menos a echarme una llamadita.
Seguí pensando en el día. Rola y Vince, por lo menos me invitaron a un Café un par de horas; suficientes para hablar de cosas triviales, de viajes y de política (nada raro en estos días hablar de pseudo-política, por aquello de los malos argumentos, y las vagas nociones de términos políticos y económicos). Después de haber escuchado de que el PRD y sus cosas ilegales sin demostrármelo en artículos o leyes. Regresé a mi casa. A la cama, temprano.
Pues de eso estábamos platicando, de que estaba en la cama pensando sobre el día de ayer. Perdón, es que se me va la onda.
Y entonces, me vino a la mente que comí comida japonesa, gracias a la invitación de Raúl. Y el corazón latió feliz. Me vinieron a la mente las felicitaciones de mis papás, y de sus deseos para el nuevo año.
Confiezo tmb. que pensé negativamente hacia los que se les ocurrió hablar tardísimo, con excusas tontas. Y de aquéllos que ni un mail, ni una llamada al cel, ni un mensaje.
También me dio gusto que pasé un cumpleaños raro, sencillo, solitario. Me dio gusto porque era un cumpleaños, quizá el primero que paso, de un ser adulto que está semi- ocupado, y que sabe pasarla con un mini- pastel de chocolate, a las 9 de la noche, viendo tele, y lléndose a dormir temprano. Sí, el día de mi cumpleaños, sin globos, sin 20 felicitaciones mínimo que recibía cada año. Sin fiestas, sin carnes asadas, sin música alta, sin arreglarse, o plancharse el cabello, porque hay que arreglarse el día del cumpleaños, y perfumarse mucho por si te felicitan.
Aunque sí me perfumé, este año no pensé, no presentí, no esperé a ciencia cierta, que más de 10 personas me felicitaran. Sabía que terminaría acostándome temprano, y así fue. Por lo menos este año, nadie me avisó que alguien había muerto, como el año pasado. Por lo menos no tuve que esmerarme en despertar y saber que ya tenía 21 años. Que de lo bueno, poco. Y que no tuve que dejar los chorrocientos capítulos de endocrinología para en la tarde de hoy, porque como ya les había dicho, no tuve que celebrar nada, estudié por la tarde de ayer y dormí como un ángel nueve horas seguidas y merecidas.
Felicidades a mí.

2 comments:

Federico said...

Bueno, ciertamente cargar ya con 21 años no es poca cosa. Y a estás viejita.

Por cierto: uf, pensé que no llegaba. De plano el domingo me la pasé organizando el trabajo del semestre. Te dejo un beso enorme y un abrazo.

Te quiero

Alu Pineda said...

Federico:

Jajajaj gracias! Qué dirás cuando tenga tu edad!

Todavía estamos jovenes, espero...

Un beso