Thursday, October 05, 2006

The nigh café- `I have tried to express with red and green the terrible passions of human nature Vincent.

Relatos personalizados...

"Terribles o no los placeres. Allá voy", me dije. Me paré de la mesa. Apagué la computadora. Saqué el pantalón color café oscuro. La blusa de seda verde otoñal con detalles dorados. Los tacones dorados. Y saqué del closet de mi mamá la bolsa color verde cón cobre, que tanto me gusta. Mi encantador otoño. Todo es mas bonito en esta temporada. Así que salí de la casa a las 11 de la noche con la firme decisión de olvidarme un rato de mis problemas. Sabía que tenía que leer dos capítulos enteros de gastroenterología, pero rara vez tomo decisiones de estas. Cabello recogido, aretes largos, por qué no. Maquillaje discreto, sombras color humo, pestañas con suficiente rimel, y un glos color perla tentador y discreto. Un poco de blush en las mejillas, y listo. Nunca me ha gustado maquillarme tanto. Así que bien perfumada, con mi nueva adquisición Very de Valentino; salí de la casa. Salí como que nadie se diera cuenta de mi desaparición. Shhh que no se oigan los tacones. Llegó el radio taxi, y "por favor lléveme a tal lugar".

Legué al caserón. Estaba atascado de gente. Mientras iba caminando, no podía dejar de ver el cuarteto de cuerdas fabuloso que estaba en el jardín de la lujosa casa. Casi me tropiezo, cuando comenzó mi melodía favorita: Tango, de Itzhak Perlman. No sé cuántas y tantas veces la escucho a la semana, pero era para mí un deleite volver a escucharla.. Me sentía joven, lo soy pero a veces mi vida rutinaria, me obliga a concentrarme en deberes y más deberes. Hace tanto que no volvía a esos ambientes. Me sentía extraña, y feliz. Buscaba por todos lados a mi amiga, cómplice de mis travesías. Y no la veía por ningún lado. Hasta que ví miradas que se deviaban a cierto lugar de risas. Claro ahí está. Me fui acercando a ella. Como siempre muchos hombres rodeándola y copas, y risas, y miradas furtivas. Exclamó MI nombre, se apartó enseguida del tumulto, y se acercó a abrazarme y a reclamarme que por qué tan tarde. "Estaba aburridísima" y yo le respondí: claro, se te nota lo aburrida que estás. Sonreímos y le elogié su vestido negro, y sus botas de tacón altísimo. Si yo no fuera tan alta, usaría esos tacones. Pero bueno... la gente estaba al lado de la fuente y la alberca. Yo no quise mojarme, y preferí entrar a una de las salas bohemias.

Ahí, ahí estaba un amor de antaño. El hermano del abogado encantador que en paz descanse, el anfitirón de la fiesta: Martín. Pensé: menos mal que no tengo clases mañana, y que puedo desvelarme con éste tipo hasta el amanecer. Pero Dianne Pineda, mi amiga, prima lejana, uña y mugre, se acercó primero. Se lo llevó, así nadamás sin avisar. Perfecto!

Me quedé sentada, me sentía triste. Así me había despertado, y así probablemente me tendría que dormir. Pude mirar lo feliz que estaba Dianne. El la miraba con mucho agrado. Ni si quiera me saludó. Para mi suerte, estaban tocando la de Nocturne en cello, de Tchaikovsky. Qué melancolía empecé a tener. ¿Qué yo ya no era parte de esa superficialidad, de modas, de copas, de gente popular? De dónde era, de qué parte, de qué extraño lugar. Me miré en el reflejo de una ventana: ¿Tendré arrugas? Me acerqué más a la ventana para mirarme de cerca, en el reflejo vi a Dianne con otra persona. En dónde estaría ahora el anfitrión codiciado.

Bajé las escaleras para volver al jardín, caminé un rato por ahí. Algunos ya estaban sumamente borrachos. Miré el reloj, una y media. Todavía no era muy tarde. Me dieron muchas ganas de irme a algún bar donde tocaran Jazz, o algún lugar donde pudiera jugar billar. Me sentí desesperada. Por qué ya no me podía divertir. Llegó por atrás Martín. Su saludo pegajoso en la mejilla y su bienvenida a la super fiesta, susurrandome con el aliento las palabras. Yo sonreí diplomáticamente, sin mucho agrado. Aunque ya el anfitrión por fin se había dignado a saludarme, no me sentía ni cómoda. "¿Te gusta? la fiesta linda? Está agradable la fiesta Martín, pero como que yo soy la que no está agradable. No me estoy diviertiendo. Se te nota. Por qué no vamos allá adentro, tengo que enseñarte algo que te va a gustar. Acabo de decorar mi estudio. Y me inspiré en algunos clásicos. ¿Quieres ver?"

Me ofreció su mano, y como niña en excursión me iba guiando. El ruido de la fiesta se fue apagando. Entramos y enseguida noté los muchos cambios que había hecho. "Martín, el estudio cambió mucho, ya no tiene la esencia de tu hermano. Claro que no la va a tener Alu, él ya murió. Ahora este lugar es mío, tiene que tener lo que a mí me gusta. Qué no te gustan estos Van Gogh. Sí, si me gustan Martín".

Justo el cuadro, verde-rojo, llamó mi atención. "Es curioso ¿no Martín? Cómo nos dejamos llevar por las pasiones con tanta facilidad. Los placeres tantas veces nos manejan como si fueramos... ¿Nada? No te tomes tan en serio la vida Alu. No te la tomes tan en serio".

"Tú crees que me la tomo en serio ehh. Pues por lo menos yo no tardo meses en organizar una fiesta, para poder demostrarle a la gente lo importante que soy. O para mantener la amistad de mis amigos. Yo ni si quiera hago fiestas en mi cumpleaños".

"Te resignaste solita a dejar tus ambiciones y codicias, porque preferiste la vida humanitaria y de una manera tan dramática, que hasta pensaría cualquiera que te quieres ganar el premio nobel de la paz. Sin embargo, bien sabes que en el fondo esta vida es la tuya y te gusta. A quién no."

Me senté en un sillón. Me recosté y me quedé mirando el cuadro de Vincent. "Tienes algo de razón, cada quien vive sus placeres y superficialidades a su manera. Cuántas veces me he sentido soberbia de mi propio conocimiento o sabiduría".

"Así es, pero cada quien también tiene su propia vocación, tú eres feliz con lo que haces, déjame a mí hacer lo mío. Estos son mis amigos, los que visitan mis galerías, mis tiendas, mis cafeterías. Yo no puedo quedarles mal. Muy pocas veces puedo visitarlos, o charlar con ellos. Así que trato de compartirles lo que yo tengo, y de qué mejor manera que ésta. Una fiesta no le hace daño a nadie, al contrario, se divierten, se quitan mucho estrés, pueden saludarse, entablar relaciones de negocios, cerrar acuerdos, enamorarse. Es el mejor momento para poder trabajar, y entretenerse a la vez."

Nos miramos, se acercó a mí. Mis ojos se estaban cerrando. Me tomó de la mano, subimos unas escaleras, entramos a su recámara. Me acomodó en la cama, me quitó los zapatos, me tapó con una colcha enorme y suave. Me puso más almohadas. Me ofreció unas cajas para los pupilentes y líquido, me quité los pupilentes. Me dió un beso en la frente. Comenzó a apagar las luces.

Se acercó a mí: Alu, descansa. No tenías por qué venir. Yo entiendo tu ritmo, y entiendo tus ideales. Así que lo que usted tiene que hacer es descansar, porque está en exámenes. Acuérdate que cuando esté viejito tú me vas a curar y quiero que me cures bien."

Se sentó al lado de la cama. Y esperó a que me durmiera. Yo la verdad tenía mucho sueño y no tardé en quedarme dormida.

Dianne me habló al celular hoy en la mañana y me contó todas sus aventuras y ligues. Yo sonriente la escuché y claro, me reclamó por qué me había ido de la fiesta. En realidad yo seguía ahí pero dormida.

"Aluuu para qué te ibas, justo cuando te fuiste empezó lo bueno, el cuarteto se retiró y pusieron música para bailar, todo mundo se puso en ambiente, llegó más gente, había un chooorro de chavos guapos, estaban casi todos nuestros amigos, solamente faltabas tú"

8 comments:

Anonymous said...

hola "neuronitas"(es broma es para que me recuerdes)si soy el cuervo, tu pagina esta muy chida o bacana como dirian en colombia, en el blog de cristal deje unos fragmentos de como escribo estan a nombre de jack en luz, te acuerdas del sombrio quijote de la mancha es para ver si te animas al menos si no es para ayudarme a escribir, me gustaria que almenos fueras mi lectora y hacie tendria un motivo para escribir, no siendo mas alma adios.
que tu corazon sea tu guia y tu aliento la libertad

MentesSueltas said...

Vengo para agradecer tu visita y leer tus hermosas reflexiones, sigo con ellas y luego comento.
Un abrazo

MentesSueltas

rfr said...

y cómo te fué en el examen?... no era un van gogh original verdad? digo me impresionaste con lo de sus galerías y cafés, casualmente esa imagen es el separador de libros que tengo en el libro que estoy leyendo... saludos!

Alu Pineda said...

Jack:

ya leí tus fragmentos, luego platicamos al respecto.

Bienvenido al blog.

Saludos.

Alu Pineda said...

mentes sueltas:

no tienes que agradecer mi visita a tu blog, para mi es un gusto genuino. Bienvenido y muchos abrazos.

Alu Pineda said...

rfr:

Pues me fue muy bien en dos examenes, el viernes presento el de gastroenterología. Dios me bendiga! ahorita precisamente he descuidado el blog, por tanto que estudiar todavía. Pero todo bien.
Claro que los cuadros de Martín no eran originales, pero todo lo demás sí. Esa imagen me encantó, y me trae muchos, pero muchos recuerdos.

Qué libro estás leyendo.

Un beso grande.

rfr said...

gastroenterología? quizá luego requiera de tus servicios, con eso de las gastritis cada vez más frecuentes... leo muuuy lentamente "diarios de motocicleta" ya ví la película y me lo regalaron con un separadorimán que tiene el van gogh.
saludos! (answer!)

Alu Pineda said...

rfr:

oye pues que bien que estés leyendo el libro. La película me inspiró mucho. Cuando la ví andaba de un momento muy idealista y rebelde, y salí de la película llena de sangre revolucionaria que me duró unos cuantos meses. Ya después me sucedieron tragedias y todo se fue desmoronando. Pero, tú mandame un mail de lo que tienes y yo te puedo asesorar. Ya sabes a tu servicio. Y ahí me cuentas qué tal el libro, en comparación a la película.
Cuidado con el estrés y las malpasadas. Con la cafeína o el cigarro.

Besos y abrazos.