Wednesday, March 11, 2009

- A PRESENT FOR A WONDERFUL PERSON. HAPPY BDAY HUGO-
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"Well , what do you love most? That's how i started painting money"
Andy Warhol



Barnett Newman

Instantes
Jorge Luis Borges
Si pudiera vivir nuevamente mi vida. En la próxima trataría de cometer más errores. No intentaría ser tan perfecto, me relajaría más. Sería más tonto de lo que he sido, de hecho tomaría muy pocas cosas con seriedad. Sería menos higiénico. Correría más riesgos, haría más viajes, contemplaría más atardeceres, subiría más montañas, nadaría más ríos. Iría a más lugares adonde nunca he ido, comería más helados y menos habas, tendría más problemas reales y menos imaginarios. Yo fui una de esas personas que vivió sensata y prolíficamente cada minuto de su vida; claro que tuve momentos de alegría. Pero si pudiera volver atrás trataría de tener solamente buenos momentos. Por si no lo saben, de eso está hecha la vida, sólo de momentos; no te pierdas el ahora. Yo era uno de esos que nunca iban a ninguna parte sin termómetro, una bolsa de agua caliente, un paraguas y un paracaídas; Si pudiera volver a vivir, viajaría más liviano. Si pudiera volver a vivir comenzaría a andar descalzo a principios de la primavera y seguiría así hasta concluir el otoño. Daría más vueltas en calesita, contemplaría más amaneceres y jugaría con más niños, si tuviera otra vez la vida por delante. Pero ya tengo 85 años y sé que me estoy muriendo.

AUN QUEDA TANTO POR RECORRER... ¿NO LO CREES?

Sunday, February 22, 2009

(Léase mientras escucha "Garganta con arena")

TANGO ...
Gracias. Por compartir esta media luz conmigo. Escribo para ti. Solo porque esta noche inspirada, has decidido estar. Porque has respirado a mi lado el baho de la madrugada. La sequedad se ha partido en dos. Ha salido un río de la lastimera noche de acordeón. Ha sabido el tiempo la soledad que habita en tu alma y en la mía, y por ella nos entrega este baile de sombras. Entre copas, celebramos la melancolía eterna, la agonía global en espera de un nuevo día. Compartes las miradas distantes. Compartes las letras. Los poemas, los versos. Nos hemos besado sin besarnos. Nos hemos hecho el amor a tientas. Hemos tocado las partes sensibles. No solo con el cuerpo sino con el corazón nos hemos desnudado por completo. No hay vergüenza. No hay temor. Nada qué perder. Nada qué ganar. Es un trato justo, una compañía necesaria. Hemos timbrado de vez en cuando alguno que otro tema serio. Pero siempre, siempre habita la canción. La alegría en ti y en mi. Hemos sabido tener la llevadera emoción de no tomarnos las cosas tan en serio. Ven, acércate un poco más. Bésame la espalda. Dame la mano. Ya es de día. Mira en silencio mi sombra... que ya partió.

Wednesday, December 31, 2008

Llorando, aquí me encuentro.

Llorando, aquí te espero.

Llorando aquí te pienso.

Llorando aquí te escribo...

Llorando aquí ... aquí te olvido. Al menos eso intento.

Lágrimas de Seda:

Mis lágrimas son como de seda. Suaves y sutiles.
Se desvanecen solas, y van cayendo entre mis dedos.
Son como un delirio que roza mi piel.
Son la locura, la muerte, la vida, la eternidad.

Mis lágrimas son como de seda. Finas y espontáneas.
Sobresalen cuando pienso en ti y en la soledad lúgubre.
Acarician mi rostro como si fuera un consuelo.
Las veo caer sin prisa y el aire las desvanece.

Mis lágrimas son como de seda. Claras e inocentes.
Se asoman en mis ojos sin saber lo que sucede.
Salen al llamado de mi corazón triste o animado.
Hoy han salido con tu nombre entre mis brazos.

Mis lágrimas son como de seda. Exquisitas y únicas.
No se venden, no se compran por cualquiera.
Son sensuales en su momento, y melancólicas a menudo.
Dan descanso a mi alma, y reprimen mis adentros.

Mis lágrimas son como seda. Irrepetibles y excéntricas.
Solamente un ser humano puede lograr entenderlas.
Son una ofrenda de amor en tiempos como éstos.
Son el resultado de la desesperación y la agonía.

Mis lágrimas son como seda. Cotizadas y aclamadas.
No cualquiera las tiene, y no cualquiera las produce.
Valen más que el oro y el diamante juntos.
Visten de honores al amor que te tengo.

Mis lágrimas son como de seda. Hermosas y adorables.
Su naturaleza ha sido muerta, por siglos incomprendidas.
Como el amor que te tengo, es inexplicable.
Han tocado sin preguntar cabida. Te las entrego hoy.

Ya no las quiero.

Saturday, May 31, 2008

Hola a todos los lectores, ya los tenía muy abandonados. Como varios de ustedes saben, en realidad me es muy difícil, más en la actualidad poder escribir. No es por falta de voluntad, sino por falta de tiempo. Los he extrañado. Muchos de ustedes han sido especiales y lo serán siempre.

A los nuevos, pues espero que sigan visitándome. Ya saben que son bienvenidos todos.

Besos y abrazos.

Alu Coloretta

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DELIRIO

Como siempre, esta vez pensé que ya me había enamorado. Pensé que ya era parte de una de esas historias en las que queremos ser protagonistas de la película más cursi y fatal. Vemos a una persona común y corriente y la hacemos maravillosa, enigmática, única, sorpresivamente exquisita. ¿Cómo? Con el poder de la mente solitaria, con el corazón desesperado, y el cuerpo retorcido.
Así lo hacemos. Nos enamoramos de ese individuo, lo maquillamos, lo hacemos nuestro. Lo llenamos de maravillosos adjetivos. Y el sujeto resulta de nuestra propia cosecha, el ser más perfecto del mundo.
Creer que se está enamorado, es tanto como estar enfermo un rato. Es una especie de manía, locura, capricho esporádico. Un frenesí pasajero. Un churro, un puñado de chocolates amargos, un café americano con un cigarrillo, una copa de vino, una cerveza bien fría, un polvazo, una infidelidad.
Podría ser como todo lo que es nuevo y pasajero, una ráfaga. Una estrella fugaz, una nube que no se puede tocar ni probar. El aire que no se mira, el río que se ha secado, la planta que está marchita y que alguna vez fue toda verde y llena de vida.
Justo cuando pienso todo aquello absurdo que hago, es cuando más me enamoro y más me empeño en seguir enamorado. Y cuando más me empeño, más me acerco al final. Cuanto más enamorado estoy, es como estar listo para la picada, la caída súbita, el golpe sorpresivo.
Hoy me levanté por la mañana y te miré. Estabas soñando y tu piel estaba enmudecida. Me parecías cosa extraña. Y al ver tu piel, tus ojos cerrados, tu boca delineada, tus cejas perfectas, tu perfil dibujado como por un artista... recordé el primer día en que te vi. Entonces estaba en la intriga de saber si eras o no eras la persona indicada. Quería tocarte, sentirte, escucharte, amarte, hacer el amor contigo una y otra vez. Pero aquí al desnudo ya no queda nada que buscar, ni tengo ganas de encontrar. Cualquier cosa nueva, será repetida por ti. Cualquier detalle, será superficial. Cualquier palabra, perderá sentido. No habrá novedades, no habrá delirios. Y nos secaremos poco a poco, hasta que olvide tu nombre, hasta que vuelva a iluminar mis ojos de nuevo, con alguien que entonces será perfecto, potencialmente perfecto para dejar de serlo en cuanto pueda volver a sentirme... empalagado de amor.

Tuesday, January 29, 2008

Yo también escribo lo que siento. Ya que todos andan desahogándose.
Andamos tristes la mayor parte del tiempo. Quizá 1,300,045,678,900 veces nos deprimimos en la vida. Somos seres deprimibles. A menudo andaremos a tientas, tratando de alegrar el rato. Otro tanto, andaremos burlándonos de nosotros mismos. Otro tanto más, burlándonos de quien se pueda y quien se deje. La verdad es que gozamos cuando a alguien le va peor que a uno. Es mejor saber que la desdicha misma, es más desdichada en otro. Y es nuestro único consuelo absurdo: que otro esté más jodido que la propia vida.
Y es verdad, aunque lo neguemos. Es verdad que andamos viendo quién nos hace el día. Quién nos podrá salvar un rato más, ya que no hay otra cosa nueva que hacer, mas que sobrevivir.
Si no llegamos tarde al trabajo, o el jefe nos maldice, o el tráfico enloquece, y el mesero no llega, y se nos cae la billetera vacía, y la elasticidad ha disminuido, y el café se enfría, y los boletos del cine se agotaron en nuestro único y miserable tiempo libre, y no podemos sino llorar, llorar otro rato. A escondidas, en silencio, que nadie se de cuenta. Apariencias finas, siempre llenas de exageración. Tratando de reir falsamente aunque sea un poco. Antes de volvernos locos, locos de tristeza.
Y llegamos al clímax de la decepción. No sabemos por qué, pero siempre andamos tristes. Nacimos llorando, seguimos haciéndolo. Aunque las lágrimas no avisen, somos tristes. Aunque no haya berrinches, somos tristes. Aunque el día no sea gris, ni la melodía del radio sea melancólica, seguimos vacíos durante todo el día. Pepenamos lo más que se pueda, un rato de ocio. Un amigo nuevo o viejo, que sepa contar chistes. Una película nueva que nos de esperanzas en el amor. Un libro que diga que la vida es bella y feliz, y no todo lo contrario. Por lo menos encontrar un correo nuevo de un ser que se apiade de mandarnos saludos, besos, abrazos.
Un apretón de manos más largo de lo normal. Un día, un pinche día en que nadie sepa lo que es estar sombríamente triste.
La muerte, el desempleo, el fracaso, la enfermedad, el desamor, la desigualdad, la injusticia. Tantas razones para que todos y cada uno de nosotros podamos abrazar los brazos de la melancolía y la agonía. Es tan sencillo. Tú también lo estás. Acéptalo. Y aunque lo neguemos una y otra vez, la sensación hueca que deja esta emoción, nos mata día a día, aunque sea un poco. Tristeza, es el título de mi vida, de esta historia. Y aunque no haya dicho mi nombre al principio, soy Lorena (arquictecta) de 24 años de edad, la persona que probablemente los puso tristes. Menos mal que ya somos más.

Thursday, January 03, 2008

Me llamo Ricardo. He venido a pintar mi historia. Esta historia es de amor.
Quisiera contar de otra cosa, pero no se me ocurre nada más. Desearía este año poder olvidar.
Todo lo que escriba sonará a hubiera, quisiera, desearía... Todos los verbos de mi arrepentimiento.
Mi mayor problema es enamorarme a lo pendejo. El año pasado me atreví por primera vez en mi vida a acercarme a la mujer que me gustaba desde el último año de la universidad. No les ha pasado que siempre conservan un amor embriagador debajo del abrigo? Pues yo lo tenía ahí cual reliquia. Se van a reír pero tengo 30 años. Es decir, que si hacen cuentas ya habrían transcurrido por lo menos unos 8 años o más desde que la conocí.
Qué hacer cuando todo comienza bien. Pero después le entra a uno la locura. No podía dejar de hablarle, no podía dejar de buscarla, de amarla.
Ella aparentemente me correspondió. Muchas ocasiones yo cerraba los ojos después de hacerle el amor, suspiraba enamorado. Su olor a cigarro me despertaba de mi suspiro varias veces. Imagínense, ella con su cigarro en la boca, mientras se abrochaba los pantalones y me miraba con cierta satisfacción. Su cara recién se había enrojecido, su flequillo sexy y su pelo alborotado. Sus ojos miel y su piel blanca. El contraste de sus labios rosados con el oscuro de sus párpados. Yo estaba entre las sábanas aún amándola, cuando ella ya estaba tomando su bolso para despedirse.
Rogué por unas cuántas noches en las que ella pudiera por lo menos tomarse unos cinco minutos más. Y amaneciera conmigo abrazados los dos. Nada costaban cinco minutos más, pero para ella era toda una vida fichada a la monotonía. Ella no podría permitirse tal desperdicio, con tal desperdicio de hombre.
Yo no soy rico, ni pobre. Ni guapo, ni feo. Ni inteligente, ni tonto. Soy un hombre ordinario, un hombre con las necesidades comunes. Con el típico café mañanero, el períodico en mano, el libro novedoso en el asiento trasero del auto, el escritorio mediano, la silla reclinable, el motorola, el que se levanta a orinar en los comerciales del football, el que saca la basura los domingos, el que se acuerda de vez en cuando que existe dios. Soy tan ordinario? Dígame usted por favor. Soy tan ordinario como para que ella un buen día, olvidara la quinta cita, y la novena y la décima. Y un buen día, me robara el corazón, y me hiciera flotar, y me hiciera sentir. Y yo pudiera imaginar el futuro entre los dos. Para qué. Si al final una llamada lo hizo todo. Se me ha ocurrido un título para esta historia: 55-56-12-33. Los números de mi casa. Pues son esos números enmarañados que marcó ella un buen día, a las 5 am. Con voz muy clara y tranquila. Con pausas necesarias, y sin rodeos: No te quiero ver más Ricardo. No te quiero ver más. No te quiero ver. No te quiero. Nunca más. Nunca.
Me sigo cuestionando qué hice. Qué hice mal. Hice todo lo que nosotros los hombres cotidianos sabemos hacer. Amar. Con esas cosas de siempre: quizá... las rosas, los versos improvisados. El mensajito mañanero con el típico "te quiero". La cena para dos. Las velas, y las sábanas nuevas.
Los paseos de mano a mano, y las risas espontáneas. Los sacrificios. El llegar tarde al trabajo porque a la chica se le ocurre visitarte a ciertas horas desconocidas.
Y luego... si sigo contando, pienso más y más. 56-21-35-35. Tan fácil, que un día me marcó de la nada, y se despidió para siempre. Por más que toque a su puerta, ya no me abrirá jamás. Es tan triste.
Esta fue mi tonta historia de amor.

Saturday, September 22, 2007


TE QUIERO:

En mi inocencia, y en los ratos en que no estoy en rebelión.

Sé que nos parecemos, sobre todo en los momentos más negativos.

Y que puedo decírte con más facilidad lo que no me gusta de ti, que lo que adoro de ti.

Hace mucho que no dormimos en las noches con la cara pegada, y los brazos juntos.

Tampoco te cuento mis secretos, y ya no sabes qué hago en la oscuridad.

Ya no puedo decirte lo que me inquieta o me angustia. Hemos perdido la confianza.

Dejé de pasar más tiempo contigo, y me acerqué más a los extraños.

Pero debo serte sincera: cuánto te voy a añorar.

Voy a suspirar con el recuerdo de tu voz y de todas y cada una de tus manías.

Tu manía por el orden, tu manía por la disciplina, por el perfeccionismo, la manía de irse a dormir temprano a la cama, y de no andar por la casa desordenando todo.

Extrañaré el olor de tu pelo, la suavidad de tus manos. Las caricias cuando me enfermaba.

Extrañaré tu risa más que nada. Las platicas largas, cuando dejábamos de vernos por meses. Tus largas cartas, cuando estaba en otra ciudad o país.

Tu empeño por unirme a mis hermanas. Tu necedad por hacer felices a los que te rodean.

Extrañaré tus múltiples detalles, tu furor cuando se trataba de defender a los tuyos.

Y qué haré ahora que te vas para siempre. Qué haré para sustituir el vacío que dejas.

¿Será fácil olvidar mis raíces? ¿Será sencillo superar la lejanía maternal que tendré cuando te mueras? Fuiste tú quien me dio la bienvenida, seré yo la que pronto te despida.

¿Qué haré con estos ojos míos que se parecen tanto a los tuyos?

.... Ellos me recordarán cuánto te quise, cuanto te quiero, y cuánto lo haré.

Thursday, August 30, 2007


DESPUÉS DE TANTO TIEMPO...


- Marqué a tu casa, por ahí de las 3:00 AM.

- Sonó el teléfono unas cuantas veces.

- Nos pusimos al tanto después de 10 minutos de conversación.

- Colgamos.

- No pude resistir volver a marcarte...

- Contestaste somnoliento.

- Ya eran las 3:40 AM.

- Te dije: allá voy.

- Iba en el auto hacia tu casa, me dije: qué estoy haciendo.

- Pensé por unos instantes antes de tocar el timbre.

- Procuré no pensar más.

- Me recibiste con los brazos abiertos.

- Me sorprendiste cuando me besaste.

- Caminamos hasta tu cuarto.

- Nos reímos del momento.

- Se tendieron nuestros cuerpos en tu cama.

- Me abrazaste con fuerza, me miraste a los ojos.

- Mientras acariciabas mi piel... me quitaste la ropa.

- El frío de esa noche, se estaba esfumando.

- Mi corazón temblaba como el tuyo.

- Había pasado tanto tiempo...

- Nerviosamente me hiciste el amor como si fuese la primera vez.

- Después de 45 minutos el sudor recorría nuestros cuerpos.

- Todo parecía desconocido y nuevo para los dos.

- Cuánto tiempo pasó desde la última vez... meses quizá.

- Pero sin mirar el reloj compartimos cada punto íntimo de nuestro ser.

- Por la mañana me desperté con el cansancio exquisito, con ganas de ser feliz.

- No estabas en la cama.

- El desayuno estaba en el buró.

- Y una nota que dejaste me hizo recordar...

- ... Recordé entonces que te amaba: cómo se me pudo olvidar.

Sunday, August 26, 2007

IGUALES

¿Recuerdas cuando te dije que eramos muy diferentes? Estaba equivocado. Después de tu partida, sentía que nada era lo mismo. Vivía a secas. Suplicaba por tu presencia. Y decidí olvidarte por las buenas. Caminando, encontré nuevos cuerpos. Nuevas sensaciones, probé otros besos, otros labios, otras lenguas. Viví lo mismo que viví contigo, solamente que a espacios cortos, y yendo de prisa. El arte del amor, ya no era arte. Era un oficio. Un oficio con maestría. Así que poco a poco, me fui dando cuenta que contigo o sin tí, todo era lo mismo. Las circunstancias no cambian, nosotros cambiamos. Las cosas no tienen valor, las cosas las valoramos. Las personas no son humanos, nosotros las humanizamos. Y así, saqué conclusiones, después de cada acostón. Miraba al cuerpo desnudo a mi lado, suspiraba. Respiraba una vez más, y me daba cuenta que todo, no era en realidad importante. Y que tú y yo, hicimos bien en separarnos, porque si bien al principio, sufrí por tu partida; hoy pude disfrutar lo que era estar solo. Lo que era estar solo y a la vez con todos, porque no me siento atado a nadie, y puedo sentir de mil maneras, en mil contrastes, y sombras y luces por doquier. Comprendí por qué eras tan liberal y tan común, y a veces corriente. Porque ya no habían reglas, ni etiquetas, ni palabras necesarias. Si se quiere, se quiere... y si no, ya ni importa. Todos los caminantes que encontré, tenían mis razones. Y yo tenía sus pensamientos. Compartíamos la misma necesidad por lo material, el mismo gusto endiosado por el sexo, el mismo juicio de valor ante el tema del amor, y por supuesto, compartíamos el hambre por ser el centro de atención. Si bien me encuentro algo desgastado después de tanto traqueteo, hoy más que nunca, soy un animal nocturno. Una fiera sin sentido, un cuerpo que se mueve a la inercia del tiempo. Pero lo más importante de esto, es que después de todo, te guste o no... tú y yo: SOMOS IGUALES.

Tuesday, August 14, 2007

IMPOSIBLE, A VECES ERES IMPOSIBLE

No decido, no termino, no he podido.

Estoy decidiendo entre el café que tomas y el cigarro que enciendes.

Decido entre tu risa, y la sencillez de tus palabras.

Decido entre los besos largos, y el silencio cuando te enojas.

Es como estar enamorado de varias personas.

Te me escapas cuando intento profundizar.

Te escondes si te pregunto tu segundo nombre.

Me gritas si te niego algo, pero sabes pedir perdón.

No sé si me gusta más tu ausencia o tu presencia.

Ambas situaciones son caóticas para mí.

Extraño la música que te gusta, aunque me parezca extraña.

Tus extravagancias, y tu conservadurismo.

Tu libertad animal, tu falta de sin sentido.

Pero me encantas.

Me encantas con la arrogancia matutina de tus días.

Cuando me niegas las caricias y después me buscas con tu lengua.

En tus días simples, y tus días agitados.

Y decido entre tus gemidos y tus lágrimas.

Decido entre quedarme contigo o dejarte.

Entre que pienso y decido... no puedo dejar de mirarte.

Y me quedo en la cama, escuchando cómo cantas mientras te pones la ropa.

Hasta que sales por la puerta sin despedirte, como es tu costumbre...

Friday, August 03, 2007

Grandes expectativas.

Trepé por tu cuerpo. Te alcancé más allá de lo que yo esperaba alcanzarte.

Parecías difícil... realmente fue sencillo. Qué tienes de extraordinario. Realmente nada.

Pero esperaba diariamente, religiosamente, desesperadamente... que me salvaras.

Cuántas veces esperé con ansias una palabra tuya. La palabra clave que sanara de una vez por todas mis heridas.

Esperaba tus caricias como cerrando los ojos, y abrazando tu mano con mis manos, y tocando tus manos con mis labios y... tiemblo al recordarte.

Fuiste muy sutil pero yo te creía todo. Toda unidad, toda maravilla, toda única... tú: la pieza maestra de mis días.

Qué tenías de diferente. No mucho realmente. Yo sé que fueron más mis palabras que te describían que lo que podías ofrecerme de tu boca.

Yo creyente, tonto. Fatuo, estúpido, inocente. Yo te dije que te amaba. Yo fui el culpable de todas y cada una de mis angustias. Te he culpado tantas y tantas veces por mi tiempo perdido.

Pero tu silencio me lo dice todo, ni si quiera vagas por la vida queriendo hacerme mal, pero quiero creer que lo haces, que lo hiciste. Ése es mi consuelo... Y que nadie diga lo contrario.

Saturday, July 21, 2007



Me rindo.


Creo que es un buen comienzo.
Tengo que aceptar que llevo mucho tiempo intentando.

...


No pude olvidarte.
No pude sacarte.
No pude esfumarte.
No pude enterrarte.

...


Y en realidad cuanto más quería, menos lo lograba.

Quizá no sea demasiado tarde, la noche es larga.


Y siguen tus ojos penetrándome.
Y siguen tus manos acariciándome.
Y siguen tus labios besándome el cuello.
Y siguen tus brazos amarrándome a ti.

...


Sigues haciendo lo mismo que me pierde.

Por qué. Porque repito las escenas una y otra vez en mi memoria.


Qué hago.
Qué digo.
Qué pienso.
Qué grito.

...


Ya no me entiendo. Ya no sé qué decir.

Mi mente ociosa todo el tiempo me lleva a ti.


Te recuerdo claramente.
Te extraño como no tienes idea.
Te quiero cada vez más.
Te necesito insaciablemente.


Entonces qué hago....
¿Te olvido, te saco, te esfumo, te entierro?
¿Te penetro, te acaricio, te beso, te amarro?
¿Te hago, te pienso, te digo, te grito?
¿Te recuerdo, te extraño, te quiero, te necesito?


¿Te das cuenta?

...

..........

...


Me rindo...

Saturday, July 14, 2007

MÁS QUE PALABRAS.
Tus ojos me lo dicen todo.

He contemplado tu fotografía desde hace media hora.

Y hace media hora que te alcanzan mis anhelos.


Tus ojos me lo dicen todo.

Has estado triste. Cansado del mundo.

Tu ojo derecho tiene tristeza, tu ojo izquiero resignación.


Tus ojos me lo dicen todo.

Tienes calor. Entre tus cejas habita la angustia.

En los surcos de tu rostro se anidan las emociones más espontáneas.


Tus ojos me lo dicen todo.

La nobleza que guardas y la impotencia de los días.

El hastío de tu nación, de la gente, del clima, del trabajo.


Pero estás serio. No sonríes. Tienes el aire retenido.

Tus labios están apretados.

Tu barbilla pide socorro.

Tu cabello está en perfecto y forzado orden.


Tienes ganas de gritar.

Tienes ganas de escapar.

Tienes ganas de alcanzarme.

Tienes ganas de ser libre.


Tus ojos me lo dicen todo.

Tú no tienes nada amigo.

Tú solo estás enamorado...

Saturday, July 07, 2007

Amor y Muerte

Cuentan estas letras la sensación de estos días.

A veces muero y a veces te amo.

Cuentan la sensación de estar perdido.

De los días que se esfuman en desolación.

De la sensación seca y sedienta de no tenerte.


Cuánto amor puede uno no dar. Cuánto.

Tanta reserva en nuestras almas. Una maldición.

Esclavos del destino. Enclaustrados al tormento.

Al hastío de los días, a la resonancia de los tiempos.

A la superficialidad maldita. A la gente sin destino.

Al otro lado del mundo, al otro lado en que nadie respira.

Otras perspectivas desconocidas. Otras maneras de amar.

Amar a muchos y a muchas.

O amar con dolor. Amar con ternura inaccesible.

Amar con sumisión. Amar con sacrificio.

Amar con augurio, amar en la oscuridad.

Sutileza exquisita de estas notas sombrías.

De la música que emane de ti al ver tu cuerpo.

Tu cuerpo desnudo y brillante. Una revelación.

La revelación nueva de tu cuerpo en éxtasis.

El deseo de fugarnos lejos y cerca. El deseo de posesión.

Pero... una vez más. Amor o muerte.

Qué hacer. Qué elección profunda y repentina.

Si bien mi vida es monótona en picada.

Si es para otros quizá lo que debiera ser.

Para otros. Para mí no es suficiente.

No ha sido suficiente. No lo es. Nunca lo ha sido.

Y tú, una silueta repentina que desahoga mis días.

Sin embargo... en mi temor te dejo.

Soy cobarde, me revuelco en mi inseguridad al perderlo todo sin ti.

En perder aquello que jamás premedité. En lo que ya es casi que desconocido.

Por eso, me voy a saborear lo que en el fondo he buscado:
... Morir.
Aunque no te alcance la vida para entenderlo.

Thursday, June 28, 2007


















¿Por qué me quieres?
Ya en serio, por qué lo haces.
Por qué si no duermo. Por qué si estoy lejos.
Qué hago, qué digo, qué entiendo que otros no entiendan.
Soy una gota de lluvia, soy una flor escondida.
Qué pienso. Pienso en tantas cosas. En la ausencia de estos tiempos.
En los granos de arena que cuento con el tiempo.
En los segundos que ruego de vida extra.
Y así, a pesar de que lidio con los días, y me miras el cansancio...
Me quieres. Me quieres en mi agotamiento exhausto.
Me quieres a pesar de no poder acariciarme.
Y aunque amenezca tu enojo o impotencia, y decidas no quererme más...
Aunque anochezcas con los días desesperados de no poder estar conmigo,
y a pesar de que sabes que mi mente vuela lejos...
Te acercas lo más que puedes, para susurrarme con ternura: te quiero.
Pero por qué. Solamente cuento estrellas, y me las como una por una.
Solamente leo versos, y canto como un pájaro.
Solamente te beso el alma por las noches, porque en el día me ausento.
¿Por qué me quieres? Esa en realidad no es la pregunta.
Y tú en realidad no tienes la respuesta.
Pero quizá la tengas en estos instantes... cuando sepas que yo también te quiero...
Te quiero y sin respuesta. Te quiero porque tú...
... porque eres tú.

Thursday, May 17, 2007


LA GENTE ES LO QUE NO VES...



Han crujido estos días, como una melodía pausada.


Un violín perfecto, para esta decepción.


Dónde están mis amigos. Dónde se quedó la fantasía.


Por qué todo se maneja por intereses. Detrás de la pared está la ironía.


Apoyo mi oído y escucho. Escucho el murmullo del juicio.


Mi frente suda sin tristeza. No cabe ya una lágrima más.


Las gotas no tienen emociones. No hay lugar para llorar.


Raras conclusiones llegan a la mente: la gente es lo que no ves.


Llega soledad mía, pon tus manos en mis hombros y entiéndeme como ayer.


Este amor ya no tiene dolor, ya no se respira. Ya no late para mí.


Mi humor fatal, mis ganas sin ganas. Mi vida sin vida.


La luna enmohece mi sonrisa. El sol, el hastío de mi pereza.


Nada que hacer. Nada que pueda yo decir. Todo se ha dicho.


Todo, incluso esta canción insípida, ya se había escuchado.


Por eso lejos, muy lejos de lo que uno cree...


La gente es lo que no ves. La gente es, lo que no es.




Sunday, May 13, 2007


No prendas la luz:
Si acabo de llegar de esta fiesta solitaria,


Si acabo de perder mi alma y no la encuentro... en qué callejón la abré dejado,


Si acabo de beber hasta el cansancio,


Si acabo de terminar esta ardua jornada que paralizó mis poros,


Si acabo de hacerte el amor,


Si acabo de succionarte el pecho,


Si acabo de discutir con el mundo,


Si acabo de deshacer mi esperanza por la gracia de las flores,


Si acabo de sonreírle a mi espejo,


Si acabo de aprisionarme a mi meta...


No prendas la luz que estoy desnudo...


Que estoy llorando,


Que estoy temblando,


Que estoy jugando,


Que estoy pensando,


Que estoy durmiendo...


No prendas la luz... hagamos las paces.


* ANIVERSARIO DE BODAS DE MIS PADRES Y 40 AÑOS CONTADOS...

Monday, April 23, 2007


CERCA...


Estamos, por más que digamos lo contrario.

La luz nos vuelve a encontrar, y el tiempo nos une.

Yo aquí, estoy. Te espero siempre.

Desde el día que te conocí.

Me has hecho crecer.

El viento no ha borrado nuestros nombres juntos.

Quiero que tus besos toquen mis párpados.

Que tu voz despierte a mis oídos.

Lejos de aquí, quiero estar.

No distraerme, para sentirte mejor.

Libre de este agobio. Poder amar libremente.
Morirme de una buena vez.

Tratar de darte más de lo que soy, más de lo que tú has sentido.
Quiero otra oportunidad. Otra para poder sentirte.

No quiero que nuestra historia de nuevo se esfume.

Pretender que no nos importa, es imposible.

Aun te amo, siempre lo haré.

Y tu rostro no se esconde en esta tarde.

Pienso en ti, sin perder las memorias.

Me recuerdas con los ojos cerrados.

Imaginas mi sonrisa, y mi cabeza en tu pecho.
Recuerdas como yo, aquellos días acostados en la cama.
Cuando nuestros pies conversaban.

Pones la mano en tu corazón, sientes mis latidos en el hueco de tu mano.

Quiero que aceptes que me amas.

Que realmente no has podido vivir tranquilo sin mí.

La noche se hace fría sin mi piel.

Las estrellas ya no brillan sin tus ojos.

Los violines terminan con mi día, más triste y más lejano que nunca.

Cerca, aunque estemos lejos.
Cerca aunque ya no existas. Aunque seas un recuerdo.
Cerca. Así te he soñado, después de tu muerte.




Sunday, April 15, 2007



CONFUSIÓN. Que palabra tan más detestable...


Pocas veces escribo palabras personales.

Porque pocas veces quiero ser personal.

Como soy poco personal, pocas veces me enamoro.

Cuando me enamoro entonces lo hago sin piedad.

Como no tengo piedad, todo termina siempre mal.

Al terminal mal, no me dan ganas de volverme a enamorar.

Para volverme a enamorar, pasa mucho tiempo.

Tiempo es lo que no me sobra.

Como no me sobra, no tengo en mi mente cabida para el amor.

Nadie dijo que el amor se guarda en la razón.

Y la razón es lo que más me gusta.

Como me gusta más que sentir, siento poco.

Y si siento poco a menudo... A menudo soy poco cálida.

Al ser poco cálida, pocos hombres se me acercan.

Y si se me acercan los miro feo.

Al mirar feo, solamente los necios o egocentristas se atreven.

Al atreverse, casi siempre caigo.

Y caigo por falta de costumbre.

Porque con costumbre sería menos idiota.

O por lo menos más colmilluda.

Pero soy un cordero vestido de lobo.

Y fue un lobo, el que me acechó por tantos días y meses.

Justo en el momento en que dejé de pensar para sentir.

Justo en ese momento, el lobo me dejó.

Argumentando: no estaba enamorado, estaba confundido.

Y se alejó sonriendo...

hasta que lo maté.




Sunday, March 25, 2007


Tirana.


Le dicen. Lo es.

Abusa, extorsiona. No le importa.

Miente. Es falsa. No sabe qué es amar.

Da por montones, y luego te quita más de lo que da.

Te deja al olvido. Te pide prestado, y nunca te paga.

Es, ella es. Su conciencia no sirve.

No le remuerde nada. Se autoperdona.

Se tiene lástima, se cree perfecta.

No sabe llorar en público.

Solloza muy adentro de sí.

Se muestra dura. Se sabe hermosa.

Ella me ha hurtado.

Ella visita el corazón de todos.

En ninguna casa habita su alma.

Vuela de flor en flor.

Se da a respetar, pero no respeta.

Ignora. Olvida.

Domina. Es apasionada.

No existen mis derechos sobre su voluntad.

No sabe pedir disculpas. No se percata de su mal.

Hace su voluntad a toda hora. No conoce las reglas.

Impone tortura. Sabe castigar.

Domina mis ánimos y mi entendimiento.

Ella solita se engaña. Ella cree saberlo todo.

Tirana: me arrastras.

Tirana, tengo que decirte una cosa: tu me odias, yo te amo.

Tú tirana mía, has sido lo más bello que he encontrado.

Y por supuesto, el dolor más profundo de mi alma.